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Saludos desde Dpto. Redacción Imprimir
Escrito por Tony Sanz  
viernes, 14 de mayo de 2004

Cun Cun Tá chiCun cuCun Tátatatun TRÁ.....¡¡¡Saludos desde la redacción!!!
Que queramos crear una asociación firme ya es en sí mismo motivo de ilusión. ¡Pero que vaya a ser DOM, “El Embajador”, el maestro de ceremonias del acto de inauguración es una especie de sueño hecho realidad!. Porque Dom Famularo es, probablemente, el mayor especialista mundial de este tipo de actos que se ha dado en llamar “clinics” aunque nadie esté enfermo (si acaso, lo que sí va aumentando es la fiebre colectiva). En el último que realizó en España junto a Virgil Donati nos comentó que venía a hacer unos 250 vuelos al año, o sea, 4 ó 5 vueltas al mundo, ¡casi nada!. Aparte de haberse ganado su título justamente por su entrega y su solidez técnica, Dom contagia de una forma única el entusiasmo de tocar la batería por su gran poder de comunicación, por su sensación de proximidad y por su buen humor que le ha permitido recopilar a través de los años un montón de interesantes anécdotas a cual más didáctica.

A continuación os vamos a ofrecer una entrevista con Dom donde todavía se aclaran más los perfiles de su excepcional personalidad, pero antes hay que hablar de los otros dos artistas (dos mezclas curiosas) que intervienen en nuestro “bautismo” : Rrrrrrrrrrrrrrr......PLAS. Pedro Vega es un cubano tan afincado en Zaragoza que creo que en casa usa cachirulo y ya está aprendiendo a cantar jotas, además de dedicarse a esto de batir parches desde bien jovencito; por supuesto, es socio nuestro. Rrrrrrrprpr(se me engancha la baqueta)rrrrrrrr......PLAS. David Barcos es un pamplonica yanki; con una larga permanencia en EEUU, ha logrado crear una mezcla de conocimientos interesantísima para aclarar el proceso de aprendizaje, el cuál trata en profundidad en su método de reciente publicación. Su manera de tocar es explosiva y brillante.
Bien, nos despedimos hasta pronto antes del redoble que de paso a la entrevista con Dom. ¡¡¡Que disfrutéis del evento!!! DD I I DD I I DD I I DD I I...PLAS ChCuTuCUM


DOM FAMULARO El Embajador de la Batería

“Embajador es un apodo que yo no tomo a la ligera” dice un sonriente Dom. “ Es el mayor cumplido. Mi trabajo es estar ahí afuera ayudando a los nuevos baterías y hacer la `movida´ más grande. Y para aquellos que están a gran nivel, intento darles inspiración y mantener esa llama ardiendo”.

Llenando la pared de la oficina de Dom, justo debajo de los relojes que muestran la hora de diferentes zonas del mundo, hay dos grandes mapas. “He puesto `pins´ en todas las ciudades y países donde he actuado” comenta Famularo. “Esto es un acto de humildad. No es el hecho de decir: ¡Mira dónde he estado!. Es más el hecho de decir: ¡Mira dónde todavía NO he estado!.

Tras un rápido vistazo a los dos mapas, uno se da cuenta de que la batería ha llevado a Dom Famularo a China, Suecia, Israel, Italia, Turquía, Australia, Puerto Rico, Irlanda, Bélgica, Holanda, Gran Bretaña, Sudamérica, Méjico, Canadá, Japón y, claro, a lo ancho de Estados Unidos. “Estoy con VIC FIRTH desde 1979 y con SABIAN desde el `88” relata Dom. “Me siento orgulloso de estar asociado con compañías que creen en mí lo bastante para ser su voz por todo el mundo”.

Echando la vista atrás, a los primeros años cuando la batería se convirtió en una perte importante de su vida, Dom recuerda un incidente divertido. “A los 12 años, yo tenía un grupo con mis hermanos” nos cuenta. “`Ticket to Ride´ de `Los Beatles´era popular en ese momento. Tocábamos esa canción una y otra vez, en ocasiones durante 8 horas, en el sótano de casa. Guitarra, bajo, teclados y 3 micros- todo conectado a UN amplificador. Sonaba como Radio Free Europe. ¡Era horroroso!".

“Finalmente, convencimos a nuestro padre para que nos prestara el dinero que estaba ahorrando para comprarle a mamá un lavavajillas, y usarlo para conseguir otro amplificador. Bueno, ahora éramos una banda DE VERDAD. Ya podíamos oír las melodías y los cambios de acorde. ¡Qué diferencia!. Pensábamos que éramos una pasada”.

“Papá tenía buena relación con el cuerpo de bomberos local, y un día nos propusieron tocar en una fiesta para ellos. `Muchachos, ¿podéis tocar buena música durante 4 horas?, nos preguntaron. `Por supuesto´ contestamos. No nos molestamos en explicarles que sólo sabíamos UN tema. La noche de la fiesta tocamos nuestra canción y quedaron encantados. Un montón de aplausos. Entonces, la tocamos otra vez... y otra vez... ¡y otra vez!. Bien, llevábamos un buen rato así, cuando el jefe de bomberos vino y nos pidió por favor que tocáramos algo lento porque quería bailar con su mujer. Le dije `claro que podemos´ e inmediatamente ¡empezamos `Ticket to Ride´ a 60 de metrónomo!. Simplemente, estábamos tocando la misma canción- más lenta”.

“A pesar de todo, les gustó” ríe Dom.”Verás, no es cuestión de que sólo supiéramos una canción. Lo que apreció el público fue nuestra actitud, y el esfuerzo hecho por unos chavales para formar un grupo y tocar música. Nos pagaron al final de la noche y al día siguiente, empleamos ese dinero en ¡ayudar a mamá a comprar aquel lavavajillas!.

Con tanto movimiento a través de un buen número de años, uno se puede preguntar cómo alguien se puede convertir en uno de los más demandados `clinicians´. “Mi primera gira de `clinics´ empezó con Simon Phillips y Billy Cobham” recuerda Dom. “Después de eso, me convertí en una especie de acto de inauguración. Las tiendas de música donde realizaba mis `clinics´ se inspiraron en lo que yo hacía, y me pidieron volver. Una tienda habló con otra, y todo comenzó a rodar. Era una mezcla de producto de calidad y deseo de compartir información de una manera entusiasta. Sentí que si podía seguir extendiendo ese mensaje, mi vida sería feliz. La siguiente cosa que yo sabía era que yo había estado actuando con baterías de gran nivel en el extranjero, y al año después me pidieron que regresara. Es asombroso cómo se produjo. Actualmente, incluso imparto seminarios en Francia, Alemania e Italia. Es un tipo de aprendizaje más especializado: clases individua-les, `master class´ y festivales de batería. Es un poco de todo”.

En otra pared de su oficina cuelga una foto de él con un joven, encima de una placa grabada. “Este es un chaval que vino a uno de mis festivales en Inglaterra” apunta Dom. "Tenía una parálisis cerebral que afectaba a sus piernas; pero quería tocar la batería. Su padre me dijo que estaba intentando recaudar donativos para mandar a su hijo a un hospital de Budapest porque había una posibilidad de que su minusvalía pudiera desapa-recer con tratamiento. Pregunté a su padre cuanto dinero había reunido hasta ese momen-to, y vi que no tenía suficiente. A continuación le propuse usar mis `clinics´ para intentar recoger más donativos. Hubo aportaciones, pero al final teníamos 1.000 dólares escasos. Afortunadamente, Chad Smith vino la semana siguiente, hizo un `clinic´ y donó 1.000 dólares más. Entregamos el dinero a sus padres, quienes se quedaron atónitos”. “Bueno, dos años más tarde volví al mismo sitio, y el muchacho vino corriendo hacia mí y me dio un gran abrazo. La emoción estaba más allá de toda comprensión. Conservo esta foto en la pared de mi oficina para recordar el potencial que tenemos como baterías. Mira, no es sólo tocar en una banda, conseguir un contrato discográfico y hacer dinero. Hay otras cosas que pueden suceder que son mucho más grandes que ésas. Están ahí esperándonos, si elegimos ir a por ellas”.

Como instrumentista bien formado, Dom no duda en estar agradecido a los numerosos profesores que guiaron su camino: “Al Miller me dio un sólida base en lectura y rudimentos” afirma. “Ronnie Benedict me proporcionó enfoque, y Joe Morello me abrió a las técnicas de George Lawrence Stone y Billy Gladstone. Más adelante, Jim Chapin me mostró la técnica Moeller y me ayudó a conseguir más potencia y velocidad. Cuando me trasladé a California, estudié con Shelly Manne, Joe Porcaro, Colin Bailey y Johnny Guerin. Cada experiencia fue digna de recuerdo. Shelly particularmente se centró en la imaginación y lo que puede hacer con ritmos, baquetas, escobillas y diferentes superficies sonoras”.

Escritor al igual que demandado `clinician´ y profesor, el libro de Dom It´s Your Move tiene ya una larga existencia (14 años). Incorpora ejercicios de batería, además de interesantes explicaciones de la técnica Moeller. “Conseguí que un dibujante ilustrara el libra para hacerlo más claro, y así los estudiantes puedan ver las diferentes posiciones de los golpes. Esto hace que los tópicos cobren vida. En esencia, el libro trata de la comprensión de los movimientos para conseguir un mayor nivel de expresión. Es lo que yo denomino mociones que se convierten en emociones”.

Dom también es el autor de The Cycle of Self-Empowerment, un libro de motiva-ción que procede de sus experiencias didácticas. “Cuando alguien se apunta a mis clases, lo primero que trato de averiguar es qué es lo que quiere” dice Dom. “Porque no hay nada peor que alguien que tenga el deseo de tocar, pero sea indisciplinado. Si éste es el caso, no se va a conseguir nada. Intento ayudarles a comprender más acerca de la disciplina, y mostrarles las maneras de mejorar. Si tú dices que eres disciplinado, pero no estás practi-cando, entonces sopesas bien el valor de la palabra disciplina. Necesitas convertirla en una prioridad. Si yo no enseño a un estudiante ese sentido, puedo ser acusado de ahogar su talento natural. Haré lo que sea para conseguirlo. Incluso si un alumno no tiene el dinero para pagarme, esa circunstancia no va a detener el proceso de aprendizaje. No es eso. Trabajaremos y el dinero vendrá después”.

El estudio donde Dom enseña, localizado detrás de su casa es una estructura flotante que aloja los máximos medios educativos. “La construimos sobre un basamento de bloques, por lo cuál , es desmontable” explica Dom. “La parte interior está insonoriza-da, además hay 1´5” de cámara de aire, una pared de material aislante de 0´5”, otra 0´5” de lana de roca, 1” de cámara de aire, y a continuación la pared interior. Es literalmente una habitación dentro de otra. Estoy instalando un sistema de extracción de aire, además del de climatización que ya está colocado”.

El estudio está equipado con dos sets de batería amplificados, una caja de concierto, una caja de `marching band´ , dos `pads´ de prácticas, espejo, equipo de vídeo, y un sistema de sonido para tocar encima de música y escuchar. “Tengo todas las opciones de enseñar a un alto nivel” comenta Dom. “Además puedo venir aquí a las dos de la mañana a trabajar en algo sin molestar a mi familia”.

Enseñando profesionalmente desde los 17 años, Dom recurre a menudo a una manera filosófica de aproximación a la batería. “A veces, el problema de un alumno puede estar causado simplemente por una baja estima” dice. “Si un estudianten no confía en sí mismo lo bastante, o piensa que él no puede hacer algo, yo necesito actuar sobre eso y reforzar su confianza. Me he llegado a poner de pie en una silla gritando: ¡Vamos, puedes hacerlo!. Cuando ellos contestan: `No, no puedo ´, yo respondo: `No sé qué quiere decir NO PUEDO ´. Cuando por fin lo consiguen, les muestro la grabación en vídeo y ellos se van con un nivel de auto-estima mucho más alto. Eso es lo que entiendo por enseñar”.

“Los alumnos tienen que comprender el significado de la palabra perseverancia” continúa Dom. “Hay que eliminar la opción de rendirse. Cuando apartas un obstáculo, te encuentras con una sensación totalmente diferente. Perseverancia sería la primera escena de `Salvar al soldado Ryan´ de Spielberg. La conquista de esa playa es el más grande ejemplo de perseverancia que he visto. La rendición, simplemente, no es una opción”.

“Actualmente, mi estrategia con los alumnos es bastante simple y directa. Primero, ¿dónde quieres llegar?. Segundo: ahora que sabes dónde quieres llegar, imagina un plan para conseguirlo. Tercero: seguir evolucionando.Si ese proceso se detiene, viene el fracaso”.


No cabe duda de la pasión que Dom Famularo vive en torno al arte de la batería. Uno sólo necesita 10 minutos en su compañía para sentir la intensidad de su dedicación: “He impulsado la batería lo más que he podido” afirma Dom.”He dado lo mejor de mí mismo. Como resultado, soy afortunado de vivir la vida que siempre he querido vivir”.
Nos vemos el día 27. La Redacción.
Modificado el ( jueves, 12 de abril de 2007 )
 
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